martes, 1 de octubre de 2019

Tres colores para la esequiba



Por Renato Agagliate

Un canario,
un azulejo
y un cardenal
cruzan volando el territorio venezolano.

Es un vuelo tricolor,
nuestra bandera tiene alas...
-¿Para dónde van?
les pregunta el llanero
mientras arrea el ganado.

-¿Para dónde van?
les pregunta el minero
en el corazón de Guayana.

 No contestan las aves.
En su pico llevan una semilla,
y en sus plumas una mision...

-¿A qué han venido?
les pregunta un indio esequibo.
-A decirte que esta tierra es venezolana,
comenta el trio volador.
 y caen las tres semillas
en el suelo virgen de la montaña.

Regresan las aves,
pero, ante los ojos curiosos del indio
van creciendo tres arboles:
un araguaney, una guarupa y un flamboyan.

Florecen los arboles
y en su floracion
la bandera despliega de nuevo
su tricolor de reconquista

El indio comprende
y emocionado exclama
¡La Guayana Esequiba es venezolana!

jueves, 7 de diciembre de 2017

Luis Alberto Buttó: Hay que repensar la manera de hacer valer nuestros derechos sobre el Esequibo


Tomado de la Patilla.com
Jueves 7 de diciembre de 2017

“Lo que se haga de ahora en adelante en torno a la reclamación territorial sobre el Esequibo, tiene que ser producto de un cambio de paradigma en la manera de entender las relaciones internacionales, es decir, como nos movemos como nación en concierto internacional para defender nuestros intereses estratégicos”.

Así lo expuso Luis Alberto Buttó, director del Centro Latinoamericano de Estudios de Seguridad y profesor de la Universidad Simón Bolívar, durante la presentación del libro La Cuestión Esequibo, en el marco de la novena edición del Festival de Lectura de Chacao, realizada ayer miércoles 6 de diciembre en la plaza Altamira, que contó con la moderación del periodista Reyes Theis.

“El Estado venezolano ha sido absolutamente incapaz de emplear sus alianzas internacionales para elaborar la estrategia necesaria que le hubiese permitido hacer valer los derechos de Venezuela sobre el territorio Esequibo. De hecho, Cuba, el principal aliado ideológico del actual gobierno, siempre ha respaldado a Guyana en su propósito de asegurarse para sí la integridad del Esequibo”.

Por otro lado, el profesor Buttó agregó que “la lucha por el Esequibo no puede abordarse desde una perspectiva infantil y patriotera. La reclamación del territorio Esequibo es un tema tan serio que en las actuales circunstancias que vive Venezuela, no puede ser resuelto, dado que es un tema por definición de Estado que requiere de una estrategia nacional coordinada por todos los sectores del país, y eso es materialmente imposible en la difícil crisis en la que nos encontramos sumidos en el presente”.

“Para resolver esa vieja disputa, se requiere una solución que sea factible tanto para Venezuela como para Guyana, como naciones que tienen intereses vitales en la Amazonía, dada la concentración de riquezas naturales que se encuentran allí atesoradas. Hay que entender que para tratar la cuestión Esequibo, debe haber un proceso de negociación y en este las partes necesariamente tienen que ceder sus posiciones para alcanzar un acuerdo satisfactorio para ambos”, finalizó Buttó.

En la presentación del libro también estuvieron presentes la diputada Dignora Hernández y, otros co-autores, como el Lic. Rajihv Morillo y el diputado Luis Barragán.
https://www.lapatilla.com/site/2017/12/07/luis-alberto-butto-hay-que-repensar-la-manera-de-hacer-valer-nuestros-derechos-sobre-el-esequibo/

miércoles, 25 de octubre de 2017

Pompeyo, su vida por el Esequibo


El 16 de agosto de 2003, Torrealba funda la plaza Bolívar de Ciudad Puerto Esquivel, nacido dos años antes. (Foto: Archivo).



Tomado de YVKE Mundial/ Ciudad Caracas
Por Nelson Algueida
10 de agosto de 2015


La necesidad del coronel del Ejército Pompeyo Torrealba de conocer la situación de reclamo de nuestro Esequibo, tras tres episodios que vivió durante su carrera militar, transformó la vida de este guaro de palabras seguras a mediados de 1986, a sus 40 años de edad.

A partir de ese momento Torrealba conjugó sus tareas del Ejército con su exigencia de conocer nuestro Esequibo. Además de estudiar todo lo concerniente a la reclamación, el coronel retirado se dedicó a explorar la zona adyacente a la Línea Divisoria con la Zona en Reclamación Esequiba en toda su extensión"782 kilómetros? desde Punta Playa en el Atlántico, al Monte Roraima en la Gran Sabana, en la frontera con Brasil.

"He tomado dos grandes decisiones en mi vida: una fue ser militar y la otra recuperar el Esequibo, y en eso voy a gastar la vida?, dijo Torrealba en una entrevista que sostuvo con el líder del movimiento de adición del Esequibo Averell John Melville el 7 de noviembre de 2000 en el estado Bolívar, y que publicó en la página 230 de su libro A un Siglo del Despojo, Esequibo, la historia de una reclamación, dejando claro cuál sería su camino.

En la actualidad, a sus casi setenta años de edad, tras una ardua investigación sobre el Esequibo que duró unos 16 años y arrojó en su más completa publicación"una enciclopedia del Esequibo?, entrevistas a medios de comunicación nacionales y cientos de conferencias en el país y el exterior, hoy acompaña al Gobierno venezolano en la tarea de rescatar esa parte de nuestro país arrebatada por los ingleses cuando Guyana aún era una colonia británica.

Vivir el esequibo 

Pompeyo Torrealba sirvió 33 años en las Fuerzas Armadas en forma ininterrumpida, hasta el 19 de mayo de 1999, cuando solicitó su baja para incorporarse al proceso constituyente, donde fue candidato a diputado nacional y para dedicarse por completo al tema del Esequibo.

El 3 de octubre de ese año, en Caracas, nace oficialmente el Movimiento Nacional al Rescate de los Esequibanos y del Esequibo, que hoy coordina Torrealba y cuya principal misión es rescatar al pueblo esequibano, haciéndolo pertenecer al venezolano. Y es que la estrategia fundamental planteada por este coronel retirado para recuperar el Esequibo es acercarse a él, el pueblo esequibano.

El 16 de agosto de 2001, Torrealba iza el tricolor venezolano durante el acto de fundación de Ciudad Puerto Esquivel, el pueblo más próximo del Esequibo, nacido entre la tupida selva guayanesa, a orillas del Río Venamo (oeste), para acercar a"nuestra gente del Territorio Esequibo"

"Juro ante los dioses del universo, juro ante la bandera de Venezuela y ante la memoria de mis padres, que no daré descanso a mi mente ni descanso a mi cuerpo, hasta lograr la concientización, la voluntad, el deseo y la disposición efectiva de nuestros compatriotas esequibanos y de nuestros vecinos y hermanos guyaneses, para incorporar nuestro territorio esequibo a la República Bolivariana de Venezuela, al cual pertenece por herencia histórica y jurídica de España, desde el 19 de abril de 1810 y el cual nos fue arrebatado por la componenda, el chantaje y la fuerza de los cañones imperialistas y colonialistas de la Inglaterra de la época, por su avaricia del oro y del poder, amparada en la arbitrariedad de la decisión amañada del tribunal arbitral injusto e ilegal, dictado en París el 3 de octubre de 1899, que fue declarado nulo e írrito ante la ONU, por nuestro país, el 12 de noviembre de 1962"

Con estas palabras Torrealba bautiza el nuevo poblado, acompañado de su hija Tehisy (una de sus cuatro retoños) y los primeros habitantes, que no pasaban de seis.

Como toda ciudad y pueblo de Venezuela, este lugar parte de una plaza con el busto de nuestro Libertador Simón Bolívar, colocado dos años después, en 2003 sobre una gran piedra, en los actos del segundo aniversario de Ciudad Puerto Esquivel.

A un siglo del despojo 

Los años de investigación de Pompeyo Torrealba sobre el Esequibo arrojaron un libro de 552 páginas. En ellas plasmó las entrevistas que realizó a protagonistas y expertos del Esequibo, documentos históricos, propuestas para el rescate de esta parte de nuestro territorio e imágenes de la joven Ciudad Puerto Esquibel.

Una vez salido del horno, Torrealba lo tomó como una herramienta importante en su apasionada misión de sumar fuerzas para devolverle a nuestro país el Esequibo.

A destacadas personalidades, entre ellas al presidente Hugo Chávez, les hizo llegar una copia.

"Este libro lo escribió un coronel del Ejército, Pompeyo Torrealba, vamos a saludar a Pompeyo Torrealba, es un tremendo libro, no solo por el tamaño, el contenido, una edición especial de lujo A un Siglo del Despojo, Esequibo, la historia de una reclamación, ese es un tema que nosotros hemos reactivado en este Gobierno, aún cuando hemos dicho que con Guyana nosotros no vamos a hacer una guerra, ¿qué guerra vamos a estar haciendo con el pueblo hermano de Guyana?, pero sí hemos reactivado el tema y está a nivel de las Naciones Unidas y el Gobierno de Guyana, pues ha aceptado discutir el tema y estamos sin prisa pero sin pausa, discutiendo un tema de soberanía, es un libro que recoge la historia de un despojo?, dijo el Comandante Eterno en la edición 194 del programa Aló, Presidente, transmitida desde Lagunillas, Zulia, el 11 de julio de 2004.


Los tres episodios 

Tres episodios en la vida del coronel del Ejército Pompeyo Torrealba trazaron la senda que hoy, a sus casi setenta años de edad, transita para por fin rescatar ese territorio venezolano en estado de reclamación.

Uno fue en Brasil, en diciembre de 1983, durante un curso de Comando de Estado Mayor del Ejército que realizó en Río de Janeiro, donde un compañero brasileño lo retó a tomar el Esequibo y dividirlo por la mitad"un juego entre compañeros de curso?, pero viendo su ignorancia, y percatándose de que no conocía el tema, le dijo que lo olvidara. El segundo y tercer episodio sucedieron en la 5ta. Brigada(hoy 51 Brigada) de la Infantería de Selva, ubicada en Upata, estado Bolívar, frente al territorio Esequibo, donde ejerció como oficial de Operaciones e Inteligencia entre 1984 y 1986. Uno en mayo de 1986, cuando lo visita un ciudadano que se identifica con el nombre Averell John Melville, y le empieza a hablar sobre el tema del Esequibo. Él había participado en el movimiento Rupununi (sur de la zona en reclamación), que buscaba adherir el Esequibo a Venezuela. Y el otro"campanazo? fue con el general José Vicente Carvajal Mezzoni, su superior en aquel momento, quien le pide averiguar sobre una invitación que le hizo el Comité Pro-Rescate de la Guayana Esequiba en junio de 1986.

/N.A


lunes, 20 de marzo de 2017

"El reclamo de Venezuela sobre el Esequibo es absurdo"


Tomado de El Mundo/BBC News
Lunes 20 de marzo de 2017
 
En una reunión efectuada por los ministros de la Mancomunidad Británica, Carl B. Greenidge se refirió a la disputa territorial con Venezuela

 
Como cabe esperar de una disputa que amenaza a casi dos tercios de lo que Guyana considera su territorio, los reclamos de Venezuela sobre la región del Esequibo acostumbran ocupar un lugar prominente en la agenda del ministro de Relaciones Exteriores guyanés.

De visita en Londres para una reunión de ministros de la Mancomunidad Británica, Carl B. Greenidge tocó el tema con sus colegas del Commonwelth y lo incluyó en una conferencia sobre los retos de la pequeña nación sudamericana que dictará en la prestigiosa London School of Economics.

Y el también vicepresidente guyanés habló del asunto con BBC Mundo a menos de un mes del nombramiento de un nuevo mediador de Naciones Unidas para la controversia, que se volvió a calentar en 2015 luego del descubrimiento de importantes yacimientos petroleros mar afuera de la zona en reclamación.

El mediador es diplomático noruego Dan Nylander, mejor conocido en América Latina por su papel de garante del proceso de paz entre el gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC.

Pero aunque el también vicepresidente de Guyana celebró las credenciales del nuevo enviado de la ONU, también insistió en que ya era hora de llevar el asunto ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya para su resolución.

¿En dónde están en estos momentos los esfuerzos por resolver la controversia?

En el marco de lo estipulado por el Acuerdo de Ginebra de 1966, el Secretario General de Naciones Unidas convocó a una reunión entre los dos países en septiembre de 2016.

Pero en diferentes intervenciones también había prometido dar por concluido el ejercicio de sus buenos oficios en diciembre de 2016, asegurando que si para esa fecha el asunto no había sido resuelto, lo iba a referir a la Corte Internacional de Justicia de La Haya.

El tema no fue resuelto, pero justo antes de irse el Secretario General (Ban Ki-moon) tomó la decisión de darle más tiempo al diálogo, por otro año, insistiendo en que si esa extensión no producía los frutos esperados -es decir, si no había progreso sustancial en la resolución de la controversia, específicamente la supuesta nulidad del laudo arbitral de 1889- entonces sí lo iba a referir a la corte.

El laudo de 1899 es, por supuesto, el único tratado que rige las fronteras de Guyana. A menudo se menciona el Acuerdo de Ginebra, pero este no hace absolutamente ninguna mención a cambios de territorio, no menciona para nada algún intercambio de personas entre los países.

Lo que dice (el Acuerdo de Ginebra) es que si los dos países no pueden ponerse de acuerdo en una solución pacífica de la controversia, lo que el Secretario General de la ONU debe hacer es elegir del menú (de posibles mecanismos de solución) contenido en el artículo 33 de la carta de Naciones Unidas.

¿Y cree que con este cronograma y la aparentemente inminente entrada en juego de la Corte Internacional de Justicia, se acerca la solución definitiva de esta controversia de casi 200 años?


No es una disputa de 200 años…

Bueno, son casi 170… (La denominada Línea Schomburgk, que sirvió de base a la frontera que es objeto de la controversia, se trazó en 1840).

No, yo lo pondría diferente. La disputa empezó en la década de 1890, tal vez un poquito antes, cuando Estados Unidos ayudó a que Venezuela pudiera llevar a Reino Unido a una mesa de arbitraje.

En esa mesa, ellos recibieron la boca del río Orinoco y acordaron, como parte del Tratado de Washington de 1897, aceptar la decisión del tribunal de arbitraje como final y definitiva.

Por lo tanto, en lo que a nosotros respecta, ese reclamo acabó en ese momento: Venezuela recibió territorio, Guyana recibió territorio y el tratado operó sin problemas por 63 años.

Es a partir de 1962 cuando los actuales problemas empiezan.

En cualquier caso es un problema que se ha prolongado por mucho tiempo…

¡Por demasiado tiempo!

¿Y creen ustedes que una solución definitiva por fin está cerca?

Obviamente una solución definitiva requiere que las dos partes acepten e implementen lo que han acordado. Y hemos tenido problemas con la voluntad del gobierno de Venezuela para honrar sus obligaciones, lo que no ha sido un problema sólo de Guyana.

Creemos sin embargo que la naturaleza de este reclamo, que es que hay un tratado nulo y sin efecto, es uno que normalmente puede ser resuelto por una corte. Un país no puede decidirlo unilateralmente, que es lo que ha pasado en este caso.

Entonces, en nuestra opinión, una vez que el tema sea llevado a la corte, va a ser resuelto en el sentido de que no se va a poder volver a utilizar esa excusa.

Por supuesto, las fronteras no son nunca perfectas, así que no esperamos que los problemas vayan a desaparecer completamente. ¡Pero el hecho es que el reclamo en sí mismo es tan absurdo que Venezuela nunca jamás ha ejercido soberanía sobre el Esequibo!

¿Qué hace "absurdos" los reclamos venezolanos?


Después de que las Provincias Unidas (de los Países Bajos) se separaron de España en 1648 -después del tratado de Münster- España nunca tuvo soberanía sobre el área, pues esa se les concedió a los holandeses tal y como estipulaba el tratado.

Y cuando Holanda perdió las guerras napoleónicas, al pelear del lado de los franceses, el territorio le fue transferido a Gran Bretaña en 1814. Y luego nosotros obtuvimos la independencia, en 1966.

En otras palabras, nunca nadie de habla española ha ejercido soberanía sobre el territorio. De hecho en la Guyana se pueden encontrar lugares hasta con nombres en francés, como resultado de incursiones de piratas franceses, pero no hay ningún lugar con nombres en español, ni en la costa de Guyana ni en Esequibo.

Y cuando se abolió la esclavitud en Guyana, en 1834, fue el resultado de un conflicto entre esclavos que hablaban inglés y holandés con los ingleses dueños de las plantaciones. No hay ninguna mención, ninguna evidencia, ninguna prueba del involucramiento de gente de habla española.

De hecho, si el Esequibo en realidad hubiera sido parte de la Capitanía General de Venezuela los esclavos africanos no habrían conseguido su libertad hasta 1865. Ese es otro testimonio de lo absurdo de este reclamo.

¿Y si en realidad la disputa es tan absurda, por qué no ha podido resolverse?


Por un asunto de poder. El reclamo es absurdo pero se ha perpetuado por la asimetría de poder entre los dos países.

Cuando Guyana se acercaba a su independencia en 1966 los venezolanos les dijeron a los británicos que a menos de que el tema del territorio fuera resuelto, Venezuela no iba a permitir que Guyana obtuviera su independencia. Entonces los británicos recurrieron una vez más a una negociación y fue ahí se negoció el Acuerdo de Ginebra.

Desde entonces, Venezuela ha sido capaz de obligar a Guyana a hacer ciertas cosas.

Por ejemplo, ocupó la isla de Anacoco, que según el tratado de 1899 es compartida por los dos países, pero Venezuela la ocupó militarmente en 1968. Y en 2013, cuando el barco estadounidense Anadarko hacia exploración sísmica en la plataforma marina, Venezuela capturó la embarcación.

Además, recientemente el congreso venezolano aprobó una ley que dice que el espacio marítimo frente a la costas de Esequibo, Demerara y Berbice, es decir de toda la Guyana, e incluso el que está frente a las costas de Surinam, le pertenecen a Venezuela, y por lo tanto no permitirán perforaciones petroleras en esas áreas.

Esa es una posición ignorante, pues el acuerdo de Ginebra en ninguna parte dice nada sobre el tema del espacio marítimo. Y aunque Venezuela tenga derechos, porque tiene costa, no puede ser que sus derechos marítimos dejen a Guyana y Surinam sin espacio marítimo.

Entonces, aunque la ley dice una cosa, Venezuela ha tenido en el pasado la capacidad de hacer lo que quiera, o casi todo lo que quiere, y ejercer presión militar porque es mucho más poderosa. Dos divisiones del ejército venezolano prácticamente equivalen a toda la población de Guyana.

Venezuela tiene casi 40 veces la población de Guyana, pero también un territorio varias veces más grande. Es decir, está tan escasamente poblada como Guyana. Así que es sorprendente que estén peleando por tener más territorio.

Pero claro, habiendo obtenido la boca del Orinoco como parte del acuerdo de 1899, y siendo en la actualidad los dueños de algunos de los terrenos más valiosos del mundo, pero habiéndolos malgastado y dejado a su gente en dificultades, ahora están buscando otros recursos. Eso es lo que está detrás de todo esto.

¿Qué piensa usted que Venezuela consideraría una solución "práctica, pacífica y satisfactoria", que es lo que mandaba conseguir el acuerdo de Ginebra?

No tengo idea de lo que Venezuela necesita. Y si un país es capaz de firmar un tratado diciendo que van a aceptar el resultado de un proceso como final y definitivo, y luego reniega de ese compromiso, es muy difícil tener fe de que se puede llegar a un acuerdo entre los dos países que vaya a ser honrado.

Por eso es que Guyana en ninguna circunstancia va a aceptar un simple acuerdo bilateral, porque si Venezuela puede romper un tratado que involucraba también a Reino Unido y Estados Unidos, sería muy temerario asumir que podemos trabajar juntos y estructurar un acuerdo hoy que ellos vayan a respetar mañana.

Entonces no sé. Sólo sé lo que dice el derecho internacional: si firmas un tratado, no puedes unilateralmente renegar ese tratado, ninguna solución práctica puede permitirles renegar de ese tratado.

Podemos hablar de todo lo demás que ellos quieran, pero los derechos consagrados en el Acuerdo de Ginebra no pueden ser renunciados.

Venezuela sostiene, sin embargo, que el proceso de arbitraje estuvo viciado…

Eso es un disparate total.

¿Ya sabe a qué me refiero, no? La carta, las acusaciones de colusión...


Sí, pero para empezar, si usted cree que los dos somos los beneficiarios de una decisión que está viciada, usted no puede tomar la parte de la decisión que lo beneficia a usted -en este caso la de quedarse con el Orinoco, su cuenca y la ribera oriental (del río Cuyuní)-, trabajar con ella durante 61 años y una mañana levantarse y decir '¿Saben qué? Quiero todo lo demás. Y vamos a exigir lo demás'.

Uno tiene que ir a un cuerpo independiente y que ese cuerpo independiente tome una decisión.

En cuanto a las alegaciones de que el tratado estuvo sesgado y que los venezolanos no estaban representados en el panel de arbitraje, déjeme decirle esto: los venezolanos eligieron a sus representantes en el panel.

Y como fue Estados Unidos el que forzó a que Reino Unido se sentara a la mesa de negociación Venezuela eligió a un expresidente de la Corte Suprema de EE UU ¡Y su abogado era un expresidente de EE UU! ¡No se puede conseguir más músculo legal que eso! Venezuela ciertamente no tenía esa capacidad en esa época. Pero tenía representantes.

Por lo demás, el hombre que luego hizo las alegaciones que alimentan el argumento venezolano -que el laudo arbitral estaba sesgado porque debería haberle dado a Venezuela ya fuera todo o nada, que es un argumento ridículo-, ese hombre (Severo Mallet Prevost) hacía parte el panel y en su momento, en 1899, dijo que era justo. Eso está documentado en reportes de Reuters, de The Times.

O sea que dejó que pasaran cuarenta y pico de años, casi 50 para escribir una carta, diciendo que la misma no debía ser abierta sino hasta después de su muerte. Y cuando abrieron la carta ahí se afirmaba que (Federik) De Martens -quien era el presidente del tribunal y estuvo nominado al premio Nobel de la paz por sus esfuerzos como mediador en la segunda mitad del siglo XIX- se había coludido con los británicos…

Ahora, está bien hacer esas acusaciones, Pero ¿por qué no las hizo cuando estaba vivo? ¿Y por qué esperó hasta después de haber recibido una condecoración de Venezuela, poco antes de morir? ¿Por qué no le dio una oportunidad de defenderse a las personas que participaron en el acuerdo?

Es absolutamente ridículo. Y durante todo el tiempo en el que Venezuela ha esgrimido ese argumento, Venezuela jamás ha proporcionado ninguna prueba de que esa colusión se produjo o que en alguna manera afectó la justicia del acuerdo.

¿Y cree que todo eso se puede aclarar yendo a La Haya? ¿Qué es lo que tendría que establecer la Corte Internacional?

Si se argumenta que el acurdo de 1899 es nulo e invalido, la corte tiene que establecer si existe otro acuerdo (que defina las fronteras entre Venezuela y Guyana).

Pero antes tiene que establecer si en el acuerdo de Ginebra de 1966 está implícito que el laudo arbitral de 1899 es nulo e inválido. Y no pueden llegar a esa concusión porque el acuerdo no dice eso.

¿Hay por tanto un país que se ha estado comportando de una forma que es consistente con el derecho internacional simplemente para ignorar un tratado que aceptaron y honraron por 61 años? ¿Y es eso aceptable? Esas son las cosas que la corte debe decidir.


Si se le permite a un país ignorar el derecho internacional y aplicar sus propias fórmulas porque tiene dinero, o porque tiene poder militar, estaremos regresando a una era de caos y creo que no estamos listos para eso. Ya hay suficiente caos en todo el mundo sin que le permitamos a regímenes descarriados despertarse un día y hacer lo que quieran.

Pero si es tan evidente que la única forma de resolver esto es yendo a la Corte Internacional, ¿por qué ha tomado tanto tiempo? Los esfuerzos de medición de la ONU ya duran más de 40 años. ¿Hubo alguna vez progreso?

Yo diría que hasta la última decisión del Secretario General, que nos fue comunicada en febrero de 2017, no ha había habido absolutamente ningún progreso, ni una gota.

Lo que pasó entre 1966 y 2017, antes de esa carta, fue simplemente que Venezuela se estuvo saliendo con la suya.

Hubo una moratoria, negociada mutuamente, que duró 12 años y fue rota unilateralmente por Venezuela. En 1968 Venezuela reclamó todo el mar territorial de Guyana mediante el decreto Leoni, que jamás fue retirado.

Y en 2013 Venezuela capturó un barco que operaba en nuestra plataforma, haciendo que la empresa Anadarko se fuera y nunca volviera.

También hemos tenido incidentes tierra adentro, con aviones venezolanos atacando embarcaciones que operaban en el rio Cuyuní, en la porción del rio Cuyuní que el tribunal de arbitraje le dio a Guyana…

O sea que desde 1966 a la fecha hemos tenido mesetas, con buenas relaciones entre ambos lados, y valles, en el que se ha ejercido presión militar para tratar de obtener mayor territorio.

Ahora, dado que el reclamo es uno de nulidad, es uno que puede ser resuelto por una corte de justicia.

No quiero decir con esto que confíe completamente en la Corte Internacional de Justicia, porque no es así. Como todo tribunal está integrado por seres humanos y nunca ha estado completamente libre de influencias políticas.

Pero al menos es un órgano independiente que puede examinar el reclamo y tomar una decisión con carácter legal que pueda terminar con este problema.

¿Guyana reconocería esa decisión, cualquiera que fuera?

Nosotros vamos a acatar la decisión de la corte. Sería el final del camino.

¿Y qué tanto apetito ve del lado venezolano para ir a La Haya?

Venezuela ya ha indicado, a través de su ministra de Relaciones Exteriores y de su presidente, que no les entusiasma la idea. O peor, que no están dispuestos a ir a la Corte Internacional.

Pero ese no es mi problema. Tiene que haber una solución para esta controversia. Y la solución no puede ser una impuesta por Venezuela, porque sería injusto y una receta para el caos.

¿Siente usted que hay menos voluntad para llegar a una solución con el actual gobierno, especialmente si se le compara con el de Hugo Chávez?

Con Chávez hubo una mejoría en comparación con lo que había ocurrido antes, porque Chávez eventualmente admitió lo que todo el mundo sabe: que Venezuela hizo su reclamo en 1962 no tanto como resultado de la carta póstuma, sino por razones de política global.

En esa época Guyana estaba liderada por el Dr. Cheddi Jagan, que había sido parte del gobierno derrocado por los británicos en 1953, un gobierno que se había pronunciado a favor del socialismo y del comunismo.

Entonces, el reclamo venezolano fue una forma de mantener a ese gobierno bajo control y Chávez reconoció ese hecho. Y también indicó que no se pondría al desarrollo de la región, siempre que la misma fuera desarrollada para beneficio de los habitantes de la zona, sus propias palabras.

Creo que a lo guyaneses esa les pareció una posición razonable. En otras palabras, Chávez tenía una posición mucho más sensata y aceptable políticamente. Pero tampoco diría que la actitud de la actual administración es la peor.

El periodo entre 1962 y el gobierno de Chávez, por ejemplo, fue muy malo: aunque a nivel de jefes de Estado siempre hubo contactos, parte del territorio guyanés fue intervenido militarmente y Venezuela fue al Banco Mundial a abogar en contra de la construcción de una planta de energía hidroeléctrica.

Y también hicieron gestiones para que Brasil no cooperara con los guyaneses, boicoteando incluso la construcción de un puente sobre el Tacutú, en la frontera entre ambos países, la construcción de una estación espacial…

Entonces, ha habido peores periodos que el de Maduro. Y tal vez no se puede esperar un comportamiento diferente o mejor de la oposición.

De hecho es posible que un gobierno alternativo sea peor. Los guyaneses tenemos que estar muy atentos con Venezuela en general.

Pero las cosas se calentaron mucho en 2015, bajo la actual administración…

En este momento la situación no es tan tensa como en septiembre de 2015, cuando habían barcos de guerra venezolanos en nuestras aguas.

Y la actual fuente de tensión en estos momentos parece derivarse sobre todo de su molestia porque hemos podido empezar a explotar los recursos en el Esequibo y su espacio marítimo.

La verdad es que al ser la parte que ha hecho todas las concesiones, también hemos sido los más perjudicados.

Venezuela ha podido explorar y explotar el delta del Orinoco y el mar frente al delta del Orinoco, pero luego va y le dice a todos que el resto del área no puede ser explotada sin un acuerdo mutuo.

Pero tendríamos que haber sido muy tontos para aceptar que Venezuela puede explotar su parte del acuerdo pero que nosotros necesitamos de su permiso para explotar la nuestra. ¿Qué clase de sinsentido es ese?

¿Cuál ha sido el costo para Guyana de todo esto?


El costo ha sido inmenso. Si se mide el PIB con los criterios habituales, Guyana es el segundo país más pobre del hemisferio occidental, a pesar de estar ubicada entre territorios que han logrado explotar sus recursos para ubicarse entre los más ricos de la región.

Ahí está Venezuela, con las reservas petroleras más grandes del mundo, Trinidad y Tobago, Surinam, que han podido explotar sus recursos minerales, incluyendo petróleo y gas.

Si Guyana no ha podido hacerlo, y su gente sigue viviendo en pobreza, es porque no nos han dejado ni explorar esas riquezas.

Incluso la diferencia en infraestructura en la frontera con Venezuela refleja el costo que Guyana ha tenido que pagar.

Comparado con lo que hay en el lado venezolano y sobre todo en el brasileño, la infraestructura física de Guyana es bastante inadecuada.

Pero también hay que decir que como la población de Venezuela no se concentra en la zona fronteriza con Guyana, los venezolanos que viven ahí a menudo tan mal atendidos como los guyaneses, o incluso peor.

¿Que le diría a esa gente y a los venezolanos en general?

Guyana necesita de sus vecinos. Y a nivel de la gente las relaciones son muy buenas. De hecho, un significante número de guyaneses vive en Venezuela, han emigrado a Venezuela a lo largo de los años, especialmente en la zona de Puerto Ordaz.

Así que mi mensaje sería que somos hermanos y hermanas que nos hemos encontrado por azares de la fortuna, buena o mala, ocupando ciertos espacios. Y ninguno de los dos ha sido capaz de desarrollar plenamente los recursos a su disposición.

Nuestra tarea y nuestro deseo es que nuestros gobiernos sean lo suficientemente sensatos para desarrollar esos lugares para el bienestar de todos.

Enfrentados al desafío interno de mejorar las condiciones de vida de nuestra gente, y enfrentados a problemas externos comunes a nivel político y económico, nuestra responsabilidad como personas y como gobiernos es trabajar juntos y cooperar. No tenemos ningún interés en tensiones o conflictos con Venezuela ni con ninguno de nuestros vecinos


http://www.el-nacional.com/noticias/latinoamerica/reclamo-venezuela-sobre-esequibo-absurdo_86266

 Observación: Al referirse a Guyana (República Cooperativa de Guyana) Venezuela solo reconoce su territorio al este del río Esequibo (Nota de Reconocimiento de la Cancillería al nuevo estado de Guyana del 26 de mayo de 1966: "En consecuencia, el territorio de la Guayana Esequiba sobre el cual Venezuela se reserva expresamente sus derechos soberanos, limita al Este con el nuevo Estado de Guyana, a través de la línea media del río Esequibo, tomado éste desde su nacimiento hasta su desembocadura en el Océano Atlántico".


jueves, 28 de julio de 2016

Guyana deportará a 14 venezolanos que huían de la crisis



Tomado de El Nacional
Jueves 28 de julio de 2016

El diario Guyana Chronicle reportó que a través de un intérprete los ciudadanos venezolanos, cinco mujeres y nueve hombres, se declararon culpables de todos los cargos y explicaron a la corte que habían ido a ese país para buscar mejoras

“No hay trabajo ni agua”, lamentaron 14 venezolanos que el lunes pasado fueron presentados ante la magistrada Ann McLennan bajo los cargos de entrada ilegal, por mar el 20 de julio en Eteringbang, río Cuyuní, y desembarcar en Guyana sin presentarse ante los oficiales de inmigración.

El diario Guyana Chronicle reportó que a través de un intérprete los ciudadanos venezolanos, cinco mujeres y nueve hombres, se declararon culpables de todos los cargos y explicaron a la corte que habían ido a ese país para buscar mejoras debido a la angustiante crisis que se vive en Venezuela.

El rotativo agrega que los venezolanos señalaron que cruzaron al vecino país porque no habían tenido otra alternativa: no tienen agua ni comida. y mucho menos trabajo.

“Los guyaneses vienen a nuestro país y trabajan libremente, por lo que intentamos hacer lo mismo”, dijo una de las detenidas, de 26 años de edad y madre de 3 hijos.

Los hombres afirmaron que fueron a probar suerte, a buscar empleo para enviar dinero a sus familias.

Todos fueron multados con 10.000 dólares guyaneses o de lo contrario deberían pagar 6 días de cárcel y permanecer en custodia hasta que sean enviados al puerto de salida más cercano para su deportación.


sábado, 16 de julio de 2016

Venezuela vs Guyana



Tomado de Siempre! (México)
Por Juan Pablo Aguirre Quezada
Sábado 16 de julio de 2016


“El de la locura y el de la cordura son dos países limítrofes, de fronteras tan imperceptibles,
que nunca puedes saber con seguridad si te encuentras en el territorio de la una o en el territorio de la otra”.

Arturo Graf.

Si podemos revisar un mapa de Sudamérica veremos que una gran porción del territorio de Guyana está bajo el reclamo de Venezuela. Esta zona, también conocida como Guyana Esequiba, ha sido el escenario de reclamaciones por más de siglo y medio, originalmente entre Venezuela y el Imperio Británico, y en los últimos cincuenta años con la independencia de Guyana, las disputas han sido entre los gobiernos de Caracas y Georgetown.

Pese al reconocimiento internacional de Guyana como país independiente, así como su participación en diferentes organismos como la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) o la Comunidad del Caribe (CARICOM) tiene que lidiar con los reclamos venezolanos, ya sin contar con la fuerza militar que representaba ser una colonia británica, ahora tienen constantes roces con el gobierno de Nicolás Maduro.

En los últimos meses la prensa internacional ha documentado estas declaraciones, pese a los problemas de crisis humanitaria y económica que tiene Venezuela, aunque no ha pasado a una etapa más agresiva, pero con un riesgo latente. En tanto, la administración de Guyana está de acuerdo con un análisis de la ONU a fin de resolver las diferencias, lo cual es rechazado por Venezuela, que defiende el Acuerdo de Ginebra de 1966 como instrumento jurídico para su reclamación.

Guyana Esequiba, la zona en disputa, es un territorio cercano a 160 mil kilometros2 (poco mayor que el estado mexicano de Coahuila). Esta cifra equivale a 74.21% del territorio que actualmente ocupa el país de Guyana. Esta extensa área tiene poca población y escasas vías de comunicación. Sin embargo, posee recursos naturales y minerales, además de que el territorio otorga mar patrimonial. No obstante, recientes estudios del subsuelo han encontrado importantes vetas de petróleo y gas natural en el área, lo que ha fortalecido a la producción y comercialización de hidrocarburos en favor de esta nación, lo que también ha propiciado la inversión por parte de compañías estadounidenses y europeas a fin de explotar los combustibles.

Este hallazgo motivó para resurgir el reclamo territorial, situación contrastante con el gobierno de Hugo Chávez, que incluso se condujo con cordialidad la relación entre ambas naciones. Actualmente, pese a la crisis humanitaria e inestabilidad que atraviesa Venezuela, el Presidente Nicolás Maduro ha tenido un discurso acometedor, y que ha incluido ejercicios militares de este país en la zona limítrofe de la excolonia británica, lo que ha sido criticado por la comunidad internacional.

Preocupación adicional ha sido –al igual que en los momentos de tensión con Colombia- el ejercicio presupuestal del gobierno de Caracas en gasto militar, lo que puede ser una amenaza para la paz en la región. Asimismo, con una población muy superior (30.5 millones de venezolanos frente a menos de 900 mil habitantes de Guyana) existen reflexiones sobre las intimidaciones que puede causar un país más grande y con mayor número de recursos sobre uno más pequeño.

No obstante, Guyana es miembro de la Mancomunidad de Naciones (Commonwealth), por lo que cuenta con el respaldo diplomático de países como el Reino Unido, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Jamaica, entre otros, por lo que difícilmente la definición de la disputa territorial será en términos bélicos, y que si no se acuerda una solución con un organismo internacional como mediador, la disputa puede continuar activa, tal como ha sucedido desde el siglo XIX.

Algunos estudios dividen a Guyana Esequiba –el territorio en reclamación- en dos, justamente por la región del Río Esequibo. Ambos países reclaman ambas zonas; por una parte Venezuela lo defiende con los antecedentes de límites preexistentes de la época independiente, además de las irregularidades sostenidas por la firma del Tratado de París, al argumentar que el territorio fue ocupado injustamente por el Imperio Británico. Sin embargo, parte de la discusión es derivada de las antiguas posesiones holandesas, de lo cual queda como vestigio Surinam; por lo que todavía las naciones que integran las zonas de las guyanas (Guyana, Surinam y Guayana Francesa) tienen reclamos territoriales entre sí, además del diferendo existente con Venezuela.

Parte de las discusiones se reavivaron por intereses ideológicos, de un gobierno socialista como el representado por la actual administración venezolana, y por el otro bando, las concesiones a compañías petroleras estadounidenses –economía capitalista- en el caso de Guyana; por lo que el conflicto también es una fuente de argumentos y discusiones mediáticas que pueden generar diferentes notas informativas para alimentar la opinión pública de la región en litigio.

El problema territorial de Guyana Esequiba no tiene una pronta solución en el escenario internacional, y lo probable es que sea un nuevo fallo, ahora por parte de un organismo internacional, el que defina la situación, sólo que las dos partes tienen que aceptar tal mediación, que hasta el momento, no ha sido posible un acuerdo previo que permita terminar con la disputa.

*Doctor en Humanidades, Universidad Latinoamericana.


Hrgetic: Venezuela necesita recuperar el Esequibo por su población



Tomado de Globovision
Por Nathalie Bravo 
Viernes 15 de julio de 2016


El activista por el Esequibo, Petar Hrgetic, aseguró este viernes que Venezuela necesita recuperar el territorio de la Guayana Esequiba, no solamente por los recursos que allí se encuentran, sino por la población que se siente venezolana. 

"Venezuela necesita recuperar el territorio Esequibo no solamente por los recursos que ahí se encuentran pero también porque la población se considera venezolanos, hay que recuperar la gente que habita en el mismo"

En Brújula Internacional, Hrgetic indicó que han propuesto que el norte del territorio Esequibo pase a formar parte de Delta Amacuro y el centro y el sur del estado Bolívar, además crear una Alcaldía Mayor con fines culturales y de simbiosis económica.

Informó que están complacidos de que la canciller de la República, Delcy Rodríguez, se haya reunido con el secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-Moon, en torno a ese tema. 


sábado, 9 de julio de 2016

Caricom pide a Belice y Guyana llevar sus disputas a la CIJ



Tomado de 20 Minutos.
Por AP
Viernes 8 de julio de 2016

Los líderes de la Comunidad del Caribe (Caricom) expresaron su respaldo a la idea de que Belice y Guyana lleven sus distintas disputas territoriales a la Corte Internacional de Justicia. 

El bloque regional dijo en un comunicado la noche del jueves que la resolución de esos conflictos ayudaría a mantener la estabilidad en el área.

El ministro de exteriores de Belice, Wilfred Erlington, dijo a The Associated Press en una cumbre del Caricom en Guyana que está a favor de llevar los diferendos a la corte internacional. Explicó sin embargo que tanto Belice como la vecina Guatemala tendrían que someter esa idea a un referéndum, y que ello podría demorar un tiempo porque ambos países tendrían que enmendar sus leyes para permitir esa fórmula.

La disputa territorial entre esos dos países data desde hace más de 150 años. Guatemala reconoció la independencia de Belice de Gran Bretaña en 1991, pero hay partes del territorio que reclama como suyas.

Por otro lado, Venezuela reclama como suya la zona del Esequibo en Guyana, que es rica en oro, diamantes, maderas y otros recursos. Guyana le ha pedido al secretario general de las Naciones Unidas Ban Ki-moon referir el caso al tribunal internacional antes de que culmine su mandato.

http://www.20minutos.com/noticia/53426/0/caricom-pide-a-belice-y-guyana-llevar-sus-disputas-a-la-cij/

Levantan cartografía del Esequibo para nuevo atlas de Venezuela


Tomado de Últimas Noticias
Por: Glendys Vaamondes
Jueves 7 de julio de 2016

Será lanzado nuevo atlas de Venezuela el próximo semestre

En el marco de la celebración de los 100 años del Instituto Geográfico Venezolano Simón Bolívar (Igvsb), el ministro de Planificación, Ricardo Menéndez, anunció que el presidente de la República, Nicolás Maduro, autorizó la utilización de un avión dotado con cámara de alta resolución y magnetómetro con el fin de realizar levantamientos cartográficos en nuestro país.

El trabajo incluye, tal como lo explicó Menéndez, la certificación de los espacios mineros. “La aeronave sobrevolará entre 10, 15 y 20 mil pies de altura de manera de tener todo un barrido cartográfico, que, en conjunto con el Satélite Miranda, nos va a permitir hacer toda la visión integral del territorio”.

Por su parte, el presidente del Igvsb, Francisco Guerra, acotó que la institución se encuentra desarrollando la cartografía a escala 1:100.000 de la Guayana Esequiba “sin poner un pie en el territorio”.

En ese sentido, detalló que de los 101 mapas ya se está generando el primero “utilizando modelos digitales de elevación, imágenes de satélite y técnicas semiautomáticas para el trazado de la hidrografía. Esperamos tenerlo listo para finales de año”.

La última cartografía de esa zona fue hace más de 50 años.

En el próximo semestre nuestro país contará con un atlas constituido por 6 capítulos y más de 400 páginas full color sobre la geografía nacional, informó Menéndez, quien además acotó que el logro se concretó “37 años después gracias a las políticas del Gobierno nacional”.


sábado, 2 de julio de 2016

Territorio Federal Yuruari

Indígenas en el Cuyuní (Cojo Ilustrado, 1899)



Tomado de El Callao la Ciudad Dorada(blog)
Por Américo Fernández
21 de julio de 2014
  • Nueva Erin
  • Gobernadores
  • Proyecto Ferroviario
  • Venancio Pulgar
  • Carlos Charles Fitzgerald


La figura del Territorio Federal aparece por primera vez en la Constitución de 1858 y fue concebida para separar de las provincias ciertas porciones con el fin de regirlas por leyes especiales conforme a su particularidad natural o conveniencia nacional.  De acuerdo con ese criterio fueron creados en 1881 varios Territorios Federales, entre ellos, el Yuruari, casualmente, al cual desde 1819 los ingleses pretendían ponerle la mano.

El territorio Federal Yuruari fue creado por decreto del Presidente de la República, general Antonio Guzmán Blanco, a objeto de que el Ejecutivo  Federal pudiese tener un control directo sobre las fronteras con la Guayana Inglesa y sobre la explotación de los yacimientos auríferos de la cuenca del río Cuyuní que nace en la Sierra de Lema y tras recorrido de 280 kilómetros por tierras venezolanas se interna en el Esequibo.

El decreto de creación data del 3 de septiembre de 1881, año en que el incremento de la producción aurífera de El Callao iba sostenidamente en aumento hasta alcanzar en 1885 más de 8 toneladas y lo cual estimulaba desbordantemente la geofagia inglesa que se había inventado la Línea Schomburgk para avanzar hasta setenta kilómetros de Tumeremo.
Mapa de Robelin con la extensión del Territorio Yuruari

La figura del Territorio Federal, aún cuando quedó tácita en la Constitución de 1858, no se materializó sino en 1864 con la creación de los Territorios Federales Amazonas y la Goajira y en 1874 con la creación del Territorio Insular Colón.  Por lo tanto no era nada nueva en Venezuela, pero sí nueva y traumática para el Estado de Guayana que se veía desmembrado de todo ese territorio que va desde las márgenes derechas del Caroní y Bajo Orinoco hasta el Esequibo en una extensión de 78.700 km.² y que para ese año acusaba una población de 17.600 habitantes repartidos entre Capapuy, El Callao, El Palmar, Gurí, Miamo, Nueva Providencia, Pastora, Puerto de Tablas, Santo Tomás de Guayana, Tumeremo, Upata y, Guasipati, donde residía la Capital.

Eran tierras de las antiguas Misiones capuchinas, abandonadas en 1817 y a las cuales desde 1819 que hicieron una solicitud ante el Congreso de Angostura, los ingleses querían ponerle la mano para fundar una colonia con el nombre de Nueva Erin que se empatara con la Guayana Inglesa que ellos habían comprado a los holandeses en 1814 por 3 millones de libras esterlinas.

El territorio Federal del Yuruari comenzó a tener vigencia en septiembre de 1881 dentro del contexto de la llamada Constitución Suiza que dividía a Venezuela en nueve grandes Estados, incluyendo al Distrito Federal:  Estado de Oriente, constituido por Barcelona, Cumaná y Maturín; Estado Guzmán Blanco, que comprendía a las regiones de Apure, Aragua, Guárico y Nueva Esparta; Estado Carabobo, compuesto por Carabobo y  Nirgua; Estado Norte – Sur de Occidente, formado por Barquisimeto y Yaracuy; Estado Los Andes, formado por Mérida, Trujillo y Táchira; Estado Bolívar, constituido por Guayana y Apure; Estado Zulia, y Estado Falcón.  Cada una de las partes integrantes de estas entidades tomó el nombre de Sección.

Además de estos Estados se crearon ocho Territorios Federales que con excepción de la Goajira y Colón, correspondían a la antigua Provincia de Guayana (Amazonas, capital Maroa; Alto Orinoco, capital San Fernando; Armisticio, capital Palmarito; Caura, capital Moitaco; Delta, capital Tucupita y Yuruari, capital Guasipati).

El Territorio Federal Yuruari, incluyendo la zona del Esequibo, tenía una superficie de 78.700 km.² y una población de 17.640 habitantes.  Para 1886 la población había aumentado a 19.852 h. a  20.196 en 1887. y en 1888 tenía 20.510 h.  Guasipati  contaba ese año con 3.046 h. y 600 casas.  El Estado Bolívar, Sección Guayana, quedó reducido a lo que es hoy el Distrito Heres y su capital, Ciudad Bolívar, apenas tenía 12.500 habitantes.

El primer gobernador del Yuruari fue el prócer de la Federación, general Santiago Rodil, quien murió a  causa de cinco disparos, julio de 1901, en el propio territorio, víctima de agavillamiento.  Años después, le sucedió el doctor Pedro Vicente Mijares, quien sería sustituido más tarde por Camilo Alfaro, hermano del prócer de la Guerra Federal, Matías Alfaro, quien falleció en Ciudad Bolívar tras ser Jefe de las milicias.  Mijares, llegó a ser Ministro de Fomento de Andueza Palacios, Presidente contra el cual se rebeló el Yuruari en 1892, un año después de su extinción como Territorio Federal.

Los habitantes del Estado Bolívar, ni los de la propia región yuruarense, estuvieron jamás de acuerdo con la separación y ello dio lugar a todo un movimiento que liderizó la llamada Sociedad Liberal Democrática del Yuruari, al frente de la cual estaban el general José Manuel (El Morocho) Hernández, Miguel Parra Hernáiz y Ricardo Julián García.

Esta Sociedad postulaba con ese fin la candidatura del Dr. Juan Pablo Rojas Paúl para Presidente de la República como sucesor de Guzmán Blanco. Rojas Paúl, al llegar al Poder, auspició una reforma constitucional para aumentar a 4 años el período presidencial, eliminar el Consejo Federal y los Territorios Federales, restablecer la Vicepresidencia y el sufragio universal y secreto.  Mas, las Disposiciones Transitorias dejaban la posibilidad de su reelección, lo cual fue rechazado por la prensa obligando al diferimiento de la reforma.

Tocó a su sucesor, doctor Raimundo Andueza Palacio, promulgar la reforma el 16 de abril de 1891, pero esa reforma no contempló la eliminación de los Territorios Federales; en cambio, legalizaba su continuación en el Poder.  La reacción de los bolivarenses como del pueblo yurarense no se hizo esperar, por lo que el Congreso de la República dictó una Resolución el 31 de julio de 1891 reintegrando el Territorio al Estado Bolívar.  Sin embargo, la oposición contra el continuismo de Andueza Palacio arreció hasta el punto de adherirse los yuarenses a la Revolución Legalista que llevó a Crespo al Poder e hizo posible, después de la Batalla de Orocopiche, el salto del general J. M. (El Mocho) Hernández, de la presidencia de la Sociedad Democrática del Yuruari a la Jefatura Civil y Militar del Estado Bolívar.

El 11 de agosto de 1900, casi a los diez meses de haber llegado el general Cipriano Castro al Poder tras el derrocamiento del doctor Ignacio Andrade, dictó un decreto sobre la Organización de los Estados Federales y, conforme al mismo,  20 de agosto, el Presidente Provisional del Estado Bolívar, Gral. Lorenzo Guevara, dispuso que  “Cada uno de los Distritos componentes de la nueva Entidad Federal, que son Heres, Piar, Roscio, Dalla – Costa, Sucre y Cedeño, con los Municipios cuyas denominaciones y límites determina la Ley de División Territorial vigente hasta el 15 de diciembre de 1895 en el extinguido Estado Bolívar, de que fue Sección Guayana, será regido por un Jefe Civil provisional, de libre elección y remoción del Poder Ejecutivo.”

El artículo 7, Ordinal Primero de ese Decreto, disponía que los Consejos Municipales “serán de libre elección y remoción del Presidente provisional y las Juntas Comunales de libre elección y remoción de los Consejos.”  Todos los Jefes Civiles provisionales de los Distritos cayeron en manos de los Generales:  Justo Díaz, Heres; Ovidio Pérez Bustamante, Piar; Pablo Hernández Centeno, Dalla – Costa; Juan Rivas Gómez, Sucre y Ramón Barrios, Cedeño.

El 14 de diciembre de 1900, volvió a tener vigencia el Territorio Federal Yuruari, pero sin la dimensión territorial que le otorgaba el Decreto guzmancista de 1881 y nuevamente el Estado Bolívar quedó separado o desembrado de una parte económica vital. En consecuencia, el Presidente Cipriano Castro designó para su gobierno al General Manuel Silva Medina.

En la reforma de la Ley de División Territorial del Estado, diciembre de 1901, se deja establecido que “El Estado Bolívar, cuya capital es Ciudad Bolívar, se divide para su administración, en cuatro Distritos, que se denominarán Heres, capital Ciudad Bolívar; Cedeño, capital Caicara; Piar, capital Upata y Sucre, capital Moitaco, mientras se consigne la reincorporación de los Distritos que forman actualmente los Territorios Yuruari y Delta Amacuro, que han sido parte integrante del Estado”.  Como se ve, Upata quedaba esta vez fuera de la jurisdicción yuruarense.

Con la Constitución Nacional promulgada el 5 de agosto de 1909 por el Presidente de la República, Juan Vicente Gómez, que divide al país en 20 Estados, un Distrito Federal y dos Territorios Federales (Amazonas y Delta Amacuro), desapareció  virtualmente aquella realidad político – territorial del Territorio Federal Yuruary que tanto preocupada a los guayaneses.

Decimos “virtualmente” porque subsistirán por algún tiempo estas dos divisiones que recoge la Constitución del Estado Bolívar de noviembre de 1909:  La Sección Bolívar, capital Ciudad Bolívar, integrada por los distritos Heres, Sucre, Cedeño, y la Sección Yuruari, capital Guasipati, integrada por los distritos Roscio y Piar.   Cada Sección administrada por un Gobernador de libre elección y remoción del Presidente del Estado.  Como se ve, quedó eliminado el Distrito Dalla – Costa que antes de hacerse efectivo con la demarcación impuesta por el Laudo Arbitral de 1899, se extendía desde El Dorado hasta la margen izquierda del Esequibo.  Pero Dalla – Costa permanecerá como municipio desde la cabecera de El Dorado, antiguamente denominado Comisaría del Cuyuní.

El primer Gobernador de la Sección Bolívar fue el general José María Urbina y el general Juan Fernández Amparan, de la Sección Yuruari.  Este status duró hasta el 18 de febrero de 1914, cuando el Presidente del Estado, General David Gimón, eliminó por decreto las Secciones Bolívar y Yuruari, por lo que el Estado Bolívar quedó dividido en distritos y municipios.  Actualmente y desde que el Congreso de la República dictó la Ley Orgánica del Régimen Municipal – junio de 1989 – el Estado se divide en Municipios (cabecera de los antiguos distritos) y Parroquias (antiguos municipios foráneos integrados a los Distritos).

Para 1881, cuando el Presidente de la República, Antonio Guzmán Blanco, la decretó Territorio Federal, la región del Yuruari había mejorado los caminos, pero, en general, las vías de comunicación y los medios de transporte utilizados en función de la explotación de las minas auríferas, continuaban siendo tortuosos, lentos,  inseguros y pesados.  Ante esta realidad surgió la idea del ferrocarril, acariciada por los productores mineros y de la cual se hizo entusiasta empresario el marabino  General  Venancio Pulgar, en 1880, cuando vino desde Caracas a sofocar en Guayana la sublevación  del general José Pío Rebolledo.

Dada su  gran vinculación militar y política con Antonio Guzmán Blanco, Pulgar logró, al siguiente año, celebrar un contrato con el Gobierno, por el cual y durante un lapso de noventa y nueve años, se le concedía el derecho  de explotar todas las minas metálicas o de cualquier otra naturaleza, exceptuando las minas de oro en explotación,  descubiertas o por descubrir en el Estado de Guayana. Al mismo tiempo  se comprometía a construir un ferrocarril entre un punto que fuese escogido  por el empresario en la margen del Orinoco y que condujera a la región minera del Yuruari.  A tal efecto, con la ayuda de su hermano José Francisco Pulgar, estableció en Londres una Compañía a fin de proveerse en los  mercados europeos  de capitales interesados en este tipo de concesión o, en todo caso, venderla o traspasarla, pero en vista de que venció el plazo de arranque para poner en práctica el proyecto base de la concesión, pidió una renovación que le fue aprobada  en agosto de 1883.

Venancio Pulgar, siempre enrevesado en los avatares de la política que lo llevaron varias veces a la cárcel y al exilio, fracasó en su ambicioso proyecto al no encontrar respaldo económico foráneo; de todas maneras, el Presidente de la República, Antonio Guzmán Blanco, quien siempre tuvo interés manifiesto en las minas auríferas de Guayana, convenció para la empresa al ingeniero civil y de minas norteamericano, Cyrenius Charles  Fitzgerald,  quien había trabajado como gerente en la Compañía Explotadora  Minera del Orinoco, primera en introducir maquinaria para el trabajo, tratamiento y explotación comercial del oro en el Yuruari.

Fitzgerld igualmente había sido Gerente  de la Compañía Minera de El Callao bajo la presidencia de don Antonio Liccioni y exhibía la reputación de haber logrado aumentar el rendimiento de la compañía hasta hacer de las minas de El Callao una de las primeras del mundo.  Asimismo, figuraba como socio y promotor de la Alianza de Cicapra presidida por  H. L. Boulton  y traspasada luego a un Consorcio inglés.  Pues bien, Fitzgerald asume el reto de construir el ferrocarril dentro del marco de una gran concesión territorial para la colonización y explotación de sus riquezas que abarca todo el extremo sudoriental de Venezuela, vale decir, desde el Delta del Orinoco hasta el Cuyuní, incluyendo parte de la zona en reclamación.

El 9 de junio de 1884, Fitzgerald constituye en Nueva York la Compañía Manoa y nombra ingeniero residente de la flamante empresa a su hijo George Edward, quien descubre la mina de hierro de Imataca, convertida más tarde en la primera explotación comercial a gran escala del mineral de hierro en Venezuela, en tanto que el proyecto del ferrocarril se queda frío, no logra atraer capitales para su construcción y en 1886 la Concesión es revocada.

Vencida la Concesión Fitzgerald, el Ministerio de Fomento y obras Públicas suscribe un contrato con los señores Teodoro Delort y Eugenio Ferminach (1885)  para la construcción del tan anhelado Ferrocarril que ya parecía obra imposible.  Surge otro intento, más directo y con mayor peso que lleva adelante el propio Guzmán Blanco cuando ya fuera de la Presidencia ejerce el cargo de enviado extraordinario y ministro plenipotenciario en las Cortes europeas.  Entonces suscribe un contrato en Paris (1886) con la firma De La Hante y Compañía para construir un sistema ferroviario de dos líneas, Orinoco – Upata y Upata – Guasipati, debiendo empezar los trabajos en el lapso de cuatro meses.  El contrato de explotación del uso del Ferrocarril por un tiempo de 99 años implicaba la inversión de 1.600.000 libras esterlinas con garantía para la empresa de un interés del 7 por ciento anual; pero, también, y no obstante prórroga por seis meses, resultó un fracaso.

En ninguno de los convenios suscritos se precisó o mencionó a Ciudad Bolívar como uno de los dos extremo de la vía férrea, no obstante la presión incesante de los citadinos y poderes locales, y era que los concesionarios, como el Congreso Nacional, preferían Puerto de Tablas y el mismo Delta, no sólo porque lo contrario resultaría oneroso para la Nación, sino  por estar la capital angostureña  alejada del mar y en aguas fluviales poco profundas, lo cual encarecía el transporte y demoraba la comunicación con los centro financieros y comerciales del resto de Venezuela y el exterior.  El Ferrocarril de Ciudad Bolívar al Yuruari,  tal como lo solicitaba la Asamblea Legislativa del Estado Bolívar mediante acuerdo del 27 de enero de 1890,  obviaba la utilización de Puerto de Tablas como tradicional punto intermedio y se acogía a una línea a través de las tierras de Guri.

El triunfo de la Revolución Legalista que lleva a Joaquín Crespo al Poder beneficia a Ciudad Bolívar en cuanto al proyecto del Ferrocarril, tal vez como retribución al gran apoyo armado que con el Mocho Hernández y Domingo Sifontes recibió este movimiento que depuso al gobierno de Andueza Palacios.  De manera que el 17 de abril de 1895, el Presidente Joaquín Crespo,  autoriza la celebración de un contrato con el ciudadano Henrique Chaumer, para la construcción de un Ferrocarril, a partir de la margen derecha del Orinoco, de preferencia Ciudad Bolívar, hasta el Territorio Federal Yuruari, enlazando en sucesivas escalas a Guri,  Cicapra y El Callao. Como los anteriores, este proyecto no tuvo éxito, se quedó en la mera aspiración y formulación contractual.

De un nuevo contrato no se volvió a saber sino en junio de 1927 cuando el Congreso Nacional  aprobó  el suscrito entre el Ejecutivo Federal y el señor Edgar A. Wallis, súbdito inglés, en representación de la Venezuela Minin Syndicate Ltd. para la construcción y explotación durante 99 años, de un Ferrocarril entre  el Estado Bolívar y Territorio Delta Amacuro, desde un punto cualquiera de la margen derecha del Orinoco, aguas abajo del Puerto de San Félix, hasta la región minera de El Callao, con derecho a prolongarlo hasta El Dorado, sobre el Cuyuní.  Se sugería como punto de partida en el Orinoco, si fuese posible, un lugar accesible en toda época del año a buques trasatlánticos para carga y pasajeros.

El estudio para el trazado y construcción de la línea concluyó en 1929, según lo revela la revista, Venezuela of Today, de Nueva York, en su edición octava, especificando que saldrá del puerto de Sacupana, a la margen de Río Grande, y cruzará la Sierra Imataca, pasando luego por El Palmar, El Miamo y El Callao, para terminar en el Alto Cuyuni.

Paúl Acquatella, apoderado y representante de la empresa comprometida en construir  el Ferrocarril del Orinoco, era uno de los principales impulsores junto con su socio en importantes concesiones mineras en El Callao,  el ingeniero inglés Tjhomas Breakell, pero una vez más el proyecto resultó un fiasco.

El  único proyecto de Ferrocarril que tuvo éxito fue el que internamente, dentro del propio distrito minero, se propuso don Antonio Liccioni, Presidente de la Compàñía Minera de El Callao y Dominique Cagninacci, ingeniero francés, entonces Vicepresidente de la Compañía, ya cuando el filón aurífero de El Callao parecía perderse en lo más profundo de la cárcava de antiguos vestigios volcánicos y surgía como esperanza el filón  denominado Colombia.  El prodigioso filón de El Callao, aparecía y desaparecía jugando al vaivén de la Bolsa de Paris y Londres.

Pues bien, en ese momento de incertidumbre a ambos directivos de la Compañía se le ocurrió la idea de unir con una vía férrea de diecisiete kilómetros todas las minas, tanto las particulares como la de diversas empresas constituidas, a fin de transportar los cuarzos de todas ellas al molino central de El Callao, integrado por sesenta pilones, para tratarlos allí y de esta manera abaratar los costos, pues, por lo general, la extracción y tratamiento de los cuarzos de estas minas era poco rentable debido a los costos que implicaba el disponer de molinos pequeños, de diez a veinte pilones.

Contra viento y marea, don Antonio Liccioni, quien siempre trabajó como un empresario optimista y perseverante,  construyó el ferrocarril ya  casi al final de su liderazgo, entre 1892 y 1896, con tres locomotoras y cuarenta vagones y vagonetas.  Como la construcción de un puente con línea férrea sobre el Yuruari era extremadamente oneroso,  salvó su paso con  chalanas  de chapa de acero, las primeras llegadas y armadas en Guayana.  Las carretas cargadas, tiradas por bueyes, único medio utilizado hasta entonces para transportar el cuarzo, eran llevadas hasta las chalanas y, una vez pasado el río, los carreros las hacían rodar hasta los vagones.