miércoles, 4 de enero de 2012

La política exterior venezolana se hizo menos radical en 2011



Analistas prevén que en 2012 se incrementaran "contradicciones".

Por Reyes Theis
Tomado de EL UNIVERSAL
martes 3 de enero de 2012 
El Hugo Chávez moderado que sirvió de anfitrión en la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) que se realizó en diciembre pasado en Caracas, sin duda dista mucho de aquel que presionaba por darle beligerancia política a la guerrilla colombiana y llamaba lacayos a los mandatarios latinoamericanos contrarios a su tendencia ideológica. 


La política exterior venezolana evidenció algunos cambios en el año que acaba de culminar, una modificación cuyo punto de inflexión, ubica el director de la Escuela de Estudios Internacionales de la Universidad Central de Venezuela, Félix Arellano, en dos hechos previos: la información que salió de los computadores del abatido líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Raúl Reyes y que determinaría los nexos del Gobierno con el grupo insurgente, y los hechos que terminaron con la salida del poder en Honduras de José Manuel Zelaya en 2009. 



"Antes había un ALBA (Alternativa Bolivariana para los Pueblos de nuestra América) beligerante, proponiendo casi como una fuerza multinacional y luego ocurrió un retroceso, un cambio de posición", apuntó el catedrático. 

Explica que América Latina se impuso con una postura más pacífica y de allí en adelante el discurso del Gobierno bolivariano ha bajado su intensidad y su radicalismo. 

Según Arellano, la participación de Chávez en la Celac es evidencia del cambio, ya que "aprobó lo contrario de lo que había anunciado en sus discursos". Considera que el mandatario pretendía "una institución poderosísima que iba a destruir la OEA y lo que salió es lo que América Latina quería: un Grupo de Río institucionalizado". 

Añade que "ese radicalismo inicial de expandir el proceso bolivariano al costo que fuera" ha disminuido. 

"No es que ha pasado a ser una buena política exterior, pero sí ha dejado de ser una política exterior radicalizada en su discurso y en su práctica. Sigue conservando el tono antimperialista y antinorteamericano, pero con menor ruido y consciente que es un discurso que no es mayoría en el resto de la región", aseguró el profesor. Opina que esto evidencia "un relativo pragmatismo". 

Fracaso 
Para el presidente del Colegio de Internacionalistas de Venezuela, Juan Francisco Contreras, la no admisión plena del país en el Mercado Común del Sur (Mercosur) es una de las grandes derrotas diplomáticas del Gobierno el año pasado. 

Destaca que Venezuela no pertenece a ningún organismo formal de integración comercial tras su salida de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) y la imposibilidad de ingresar plenamente al Mercosur por la negativa del Senado paraguayo, debido a lo que considera una gestión contraria a la democracia del Gobierno de Venezuela. 

Contreras cree que el ALBA sigue siendo una especie de pacto político ideológico de cooperación unilateral de Venezuela para siete países "sin mayor peso en el área internacional". 

Relación conflictiva 
Durante 2011 con Estados Unidos siguieron los roces y la relación se mantiene a nivel de encargados de negocios. 

Para Arellano hay una contradicción entre la política exterior menos radical con respecto a América Latina y la tensión con EEUU. 

Contreras asegura que esa potencia "sigue siendo el punto estratégico con la que el Gobierno de Venezuela trata de generar un enemigo externo y de nuclear a la población". 

Además considera que el año que terminó fue de "muchos errores y lamentable para la política exterior venezolana". 

Indica que El Esequibo ha sido un tema que se ha dejado de lado, a pesar del avance de Guyana en el desconocimiento del Acuerdo de Ginebra de 1966, como fue la solicitud que interpuso ante la ONU en 2011 de extender su plataforma continental alegando que no había disputas en la zona. 

Sobre la situación interna de la Cancillería, el presidente del Colegio de Internacionalistas observa que los profesionales han sido marginados y la toma de decisiones está en manos de personas que no tienen preparación y desconocen las consecuencia de los actos que el país ejecuta. "Esto ha ocasionado mucho de los errores que han estado ocurriendo en Cancillería", aseveró 

Por su parte, Arellano prevé para 2012 mayores contradicciones en la política exterior venezolana. 

Explica que "por una parte se tiene que alimentar a los radicales, que son un voto importante y un grupo clave para generar internamente amedrentamiento y es el que genera el clima de violencia más duro, como lo vimos en la UCV, pero por otra parte hay diálogo con el presidente de Colombia, unas relaciones cordiales con el resto de América Latina, se reduce la expansión del modelo bolivariano, pero se mantiene una relación compleja y difícil con Irán". 

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