miércoles, 26 de octubre de 2011

13 años de pasividad podrían generar pérdida definitiva de la Guayana Esequiba


Escrito por Mariana Duque/DLA Táchira   
lunes, 24 de octubre de 2011
"De más allá del Cuyuní... de más allá del Mazaruni, desde el propio margen izquierdo del río Esequibo en todo su largor, hasta su confinidad con el Atlántico hay una rica extensión geográfica que es nuestra...es venezolana, así también lo sienten y manifiestan sus propios habitantes"

Desde la escuela básica, los venezolanos han escuchado sobre la disputa existente por la llamada Zona en Reclamación o "Guayana Esequiba", conformada por 159.500 km2 situados entre el sureste venezolano y el río Esequibo. Sin embargo, a más de 180 años de negociaciones, muy poco se sabe de este territorio en disputa.

El tema del Esequibo ha salido a relucir con gran fuerza en los últimos días, como consecuencia del informe presentado por el Gobierno de la República Cooperativa de Guyana ante la Comisión de Límites de Plataforma Continental, en el cual se establecen los límites exteriores de la plataforma continental de Guyana, con los cuales se pone en peligro no sólo la reclamación venezolana sobre la Guayana Esequiba, sino también su proyección sobre la fachada atlántica del Delta Amacuro.

El doctor en Cooperación Internacional, Integración y Descentralización, egresado de la Universidad de Málaga, España, Alejandro Bautista, considera que una de las situaciones que ha llevado a que el Gobierno de Guyana se apodere de esta parte del territorio, ha sido la pasividad con la que el Gobierno venezolano ha enfrentado el tema durante los últimos 13 años.

1811

Venezuela incluyó a la "Guayana Esequiba" dentro de sus dominios desde su primera Constitución Nacional en el año 1811, cuya última reforma fue dada en 1999, y declara en su artículo 10 que: "El territorio y demás espacios geográficos de la República son los que correspondían a la Capitanía General de Venezuela antes de la transformación política iniciada el 19 de abril de 1810, con las modificaciones resultantes de los tratados y laudos arbitrales no viciados de nulidad."

El internacionalista Alejandro Bautista explicó que la Capitanía General de Venezuela comprendía, desde entonces, los territorios de la antigua Provincia de Guayana, que ocupaban la misma región Esequiba, que se pretende usurpar.

A su juicio, el principal atractivo de esta zona en reclamación, ha sido su gran potencial de recursos, pues para el momento de constituirse la llamada República de la Gran Colombia en 1819, la frontera oriental venezolana estaba definida por el curso del río Esequibo. Hacia 1840, el descubrimiento de importantes yacimientos de hierro y oro en esta zona despertó de nuevo el interés británico en la Guayana Esequiba.

"Además de los importantes yacimientos de oro, hierro y diamantes, además de maderas, buena parte de la sección occidental del río Esequibo posee un suelo fértil para la actividad agrícola y la cría de ganado vacuno y, por si fuera poco, un inmenso potencial hidroeléctrico, lo cual desde la época colonial estimuló las apetencias de Inglaterra sobre la zona", dijo.

Por ello le resulta sospechoso que en su afán de pretender dar fuerza legal al apoderamiento inglés y sembrar confusión, la hoy República Cooperativa de Guyana haya incluido en su Constitución de 1980, reformada en 1996, un mandato que textualmente sostiene que: "El territorio del Estado abarca las áreas que inmediatamente después del comienzo de esta Constitución fueron comprometidas en el área de Guyana junto con otras áreas que pudieren ser declaradas como parte del territorio del Estado por Ley del Parlamento."

Destacó que dichas áreas son las que conformaban la colonia de la Guayana Británica, antes de su independencia, para la cual la Gran Bretaña reconoció como límite occidente al río Esequibo, cartografiado políticamente a su favor en 1938. "Por fortuna, la data referencial legal de nuestra Zona en Reclamación es mucho más antigua que la presentada por la República Cooperativa de Guyana, lo cual favorece a Venezuela", agregó.

La disputa 

Bautista indicó que el reclamo de la "Guayana Esequiba" inició cuando un tribunal arbitral reunido en Paris el 3 de octubre de 1899, dictó una sentencia que legalizó el despojo del que fue objeto Venezuela por parte de Inglaterra. A la línea divisoria ya expandida, mejor conocida como línea Schomburgk de 1840, se añadió otro gran pedazo de 25.000 km2 para completar 159.500 Km² de usurpación y despojo.

"El fallo del Tribunal, además de quitar la cantidad de kilómetros señalada, dispuso que la posesión definitiva del territorio se diera en los siguientes cincuenta años a partir del momento de creación del mismo, lo cual favorecía a Gran Bretaña, ya que Venezuela no tenía población alguna en aquella zona. Este Laudo ha sido considerado no válido y no obligante por parte de Venezuela. Las condiciones del mismo fueron por demás perjudiciales para este país. La parcialidad de los jueces al dictar sentencia y la exclusión de venezolanos en la integración del tribunal, por conveniencias inglesas, ayudó a que dicho organismo sentenciara a favor de los británicos", explicó.

Destacó que una investigación establece que la pérdida de la "Guayana Esequiba" fue consecuencia de dos factores. El primero, la política imperial-colonialista de Inglaterra, que comenzó en el siglo XIX a ocupar el vasto territorio Guayanés, estableciendo colonos, marcas y banderas, apostaderos navales y de tropas terrestres, publicando mapas y cartas oficiales con el territorio incorporado, etc. El otro factor fue la irresponsabilidad y negligencia del Estado venezolano y de los grupos e individualidades dirigentes del país.

Según el internacionalista, las protestas venezolanas, con irrefutables argumentos documentales, históricos y jurídicos, no detuvieron el avance inglés, cuyo objetivo -afirmó- era apoderarse de las bocas del Orinoco y reclamar el derecho a navegar libremente por el río para controlarlo comercial y militarmente.

Resaltó que en una publicación de Savio Garavini, del 28 de septiembre de 2011, se dice textualmente: "Curiosamente, fue precisamente en esos años que Rusia y Gran Bretaña llegaron a un acuerdo para repartirse sus zonas de influencia en Persia. Venezuela considera el Laudo de 1899 nulo e írrito".

Situación actual 

El área en reclamación se encuentra bajo la autoridad del Gobierno de la República Cooperativa de Guyana hasta que no se resuelva algo diferente conforme al tratado. Inglaterra y Guyana, al firmar el Acuerdo de Ginebra reconocen el reclamo y la inconformidad de Venezuela, acordándose encontrar una solución práctica, pacífica y satisfactoria para las partes.

Pero según Alejandro Bautista, actualmente el Gobierno de Venezuela enfrenta un nuevo problema del que no ha anunciado las estrategias y acciones a seguir, el cual se trata de enfrentar la pretensión guyanesa de extender su plataforma continental, lo que puede conducir, si no se maneja bien esa compleja negociación, a que el punto de base para la delimitación pudiera ser Punta de Playa y confirmar que no hay nada que buscar en el territorio Esequibo.

"Cuidado y no sea una concha que no debemos pisar: a una demanda, una contrademanda; me exiges, te exijo y así nos entrampamos en un peligroso juego de nunca terminar. Nada se dice ni se conoce, sostiene Analitica.com, sobre el necesario envío de notas diplomáticas formales y terminantes en las que el Estado venezolano reserve sus derechos con respecto a las delimitaciones efectuadas entre Trinidad y Barbados, y entre Guyana y Surinam que perjudican los espacios marítimos que le deberían corresponder a Venezuela. La nota añade que lo lógico en una Cancillería funcional, sería no dejarse entrampar por una situación en la que la delimitación de áreas marinas determine los límites entre los dos países prescindiendo de una solución en la reclamación. Existen en este caso particular dos situaciones distintas pero conexas, por un lado, la plataforma Deltana y por el otro la línea de delimitación que resulte en el mar de una solución a la reclamación con base en el Acuerdo de Ginebra".

¿Traición a la Patria? 

Citando al internacionalista Julio César Pineda, Alejandro Bautista resalta la posible traición a la Patria existente en el caso de la Guayana Esequiba. "Durante los años de Gobierno del presidente Chávez, se le ha dado a entender a Guyana que puede proceder sobre un territorio en reclamación como si tuviese la soberanía, y eso hace que Venezuela pierda el derecho internacional de posibles arreglos futuros de negociaciones, es decir, para que el presidente Chávez pueda estar bien con países africanos, que a la vez respaldan a Guyana, podría sacrificar el reclamo venezolano sobre el Esequibo en función de su prestigio internacional y de su proyecto revolucionario. ¿Puede considerarse esto patriotismo, o acaso, contrariamente podría calificarse como un acto de traición a la Patria?".

Acuerdo de Ginebra 

En 1962, Venezuela por primera vez y de manera oficial, reclama como suyo en la Organización de las Naciones Unidas, el territorio ubicado al oeste del río Esequibo, alegando vicios de nulidad y lo que se conoce en derecho internacional como actos contrarios a la buena fe por parte del Gobierno británico, además de una supuesta componenda de algunos de los miembros del Laudo de París.

Transcurridos más de 67 años del Tratado de París, Venezuela y Gran Bretaña, con la presencia del gobierno local de Guayana Británica (próxima a recibir la independencia), firmaron el Acuerdo de Ginebra el 17 de febrero de 1966. En él, se acordó crear una comisión mixta para buscar un mecanismo que diera por terminado el conflicto. El 26 de mayo de ese mismo año, la Guayana Británica recibe la independencia, llamándose a partir de entonces, República Cooperativa de Guyana. Desde ese momento, el Reino Unido traspasa al nuevo país la cuestión de la disputa territorial sobre la Guayana Esequiba, igualmente sujeto al Acuerdo de Ginebra. Venezuela reconoce el nuevo país reservándose expresamente sus derechos de soberanía sobre la Guayana Esequiba, al oeste de río Esequibo.

Según explicó Alejandro Bautista, transcurridos 4 años de la firma del acuerdo sin llegar a resultado alguno, se decide firmar en la capital de Trinidad y Tobago, el Protocolo de Puerto España del 18 de junio de 1970, con el fin de prorrogar las discusiones por doce años, vencidos en 1982. A partir de esta fecha, Venezuela decide no renovar este tratado y continuar con el Acuerdo de Ginebra a través del Secretario de las Naciones Unidas. Desde entonces, la reclamación está sometida a intermediación de la Secretaría General de las Naciones Unidas bajo las condiciones del Acuerdo de Ginebra.

"A partir de esta última fecha, salvo contadas excepciones, es poco lo que bilateralmente se ha avanzado y más bien pareciera que se ha caído en un peligroso estancamiento, sobre todo del lado venezolano, en razón de que en los últimos 13 años el actual Gobierno ha sido negligente, tolerante e incompetente. No ha generado esfuerzos ni acciones efectivas para sostener y afianzar nuestro reclamo. Con su silencio manifiesto, ha permitido que el territorio en reclamo siga siendo objeto de explotaciones y concesiones unilaterales por parte de la República Cooperativa de Guyana; además, se ha mostrado débil e ineficiente para ejercer los derechos que como Estado soberano le corresponde, en apego a lo dispuesto en el Acuerdo de Ginebra", acotó.

Resaltó que mientras esto ocurre, el Gobierno de la República Cooperativa de Guyana se ha mostrado intensamente activo. Es así como por diversas declaraciones públicas de altos voceros de su gobierno a través de los medios, percibe que existe un manifiesto interés de apropiarse de una gran parte de nuestra plataforma marítima (áreas marinas y submarinas), sobre lo cual percibe que el Gobierno venezolano ha demostrado un total desinterés y un cómplice silencio que favorece las intenciones de nuestros vecinos, pues quien calla otorga. MD

Recomendaciones

Analizando el manejo diplomático de la Zona en Reclamación del Esequibo por parte del Gobierno venezolano, Alejandro Bautista, el especialista en Cooperación Internacional, Integración y Descentralización, recomienda al Estado venezolano que ponga la defensa de la soberanía de este territorio por encima de la afinidad ideológica de los dos gobiernos.

Que deje a un lado la pasividad, el conformismo y el desentendimiento de ese problema inherente a la soberanía venezolana para que no incurra en traición a la Patria; y que gestione ante la Unesco -tal y como lo propuso el Dr. Alexander Luzardo Nava, (ambientalista, ex senador y ex presidente de la Comisión de Ambiente del Senado de Venezuela), que el territorio de reclamación de la Guayana Esequiba sea declarado bajo la figura de Parque Nacional y Reserva de Biósfera del Esequibo, para evitar la destrucción de los ecosistemas allí representados, además de la presencia de pueblos indígenas y otras poblaciones locales que serían arrasados de continuar las actividades depredadoras.

"Mientras no se llegue a un finiquito de la reclamación y en preservación de los recursos contenidos en la faja en reclamación, el Gobierno venezolano con la anuencia de organismos internacionales, deberá proponer y llegar a convenios con Guyana que permitan bilateralmente respetar los recursos hídricos y la biodiversidad en general que se encuentran presentes en la zona en reclamación del Esequibo, que forman parte de las últimas fronteras forestales del planeta, las cuales pueden ser arrasadas por actividades mineras, petroleras y forestales que puedan promoverse, en abierta violación de los convenios internacionales, particularmente la Convención sobre la Diversidad Biológica de las Naciones Unidas".

Asimismo, recomienda a los diferentes sectores de la sociedad venezolana, que presionen y exijan al Gobierno del presidente Chávez, una postura digna, valiente y convincente para reclamar sin vacilación lo que históricamente le pertenece a la nación. MD 

1 comentario:

  1. desde san martin de turumban comencemos a sumar nuestro pobladores y reafirmemos nuestra soberania el esequibo es nuestro y vamos a sembrar y a criar nuestro animales

    ResponderBorrar